La Tercera Noble Verdad
En esta ocasión, me gustaría compartir con ustedes el tercer elemento de las Cuatro Nobles Verdades. Es la extinción del sufrimiento. Cómo extinguimos nuestros sufrimientos? Antes de buscar la respuesta, revisemos lo que ya hemos aprendido. Primero, aprendimos qué son las Cuatro Nobles Verdades. Son la verdad del sufrimiento, de la causa del sufrimiento, de la extinción del sufrimiento y del camino que conduce al Nirvana. Cuál era la verdad del sufrimiento? sí, que hay cuatro sufrimientos fundamentales. Son nacimiento, vejez, enfermedad y muerte. Luego, aprendimos sobre las causas del sufrimiento, que son llamados los tres venenos. Son la codicia, el odio o cólera, y la ignorancia. Y hoy, vamos a aprender sobre la extinción del sufrimiento. Para extinguir su sufrimiento, deben entender los Tres Factores. En budismo, se les llama los Tres Sellos del Dharma. Ellos son impermanencia, no-uno-mismo, y nirvana.
Primero, pensemos acerca de la impermanencia.
Conocen a Winnie the Pooh? Él describe el mundo de sueños de un niño llamado Christopher Robin. En uno de los programas, todos los animales están tratando de construir sus propias casas, y Eeyore, que es un asno, trata de construir su propia casa con ramas. Entonces, viene un fuerte viento y derriba su casa. Y, Eeyore dice, “Nada dura para siempre”. Sí. Nada dura para siempre. Eso es la impermanencia.
Sin embargo, nosotros, seres humanos, pensamos o queremos pensar que todo dura para siempre. Ese es el problema. Eso se convierte en sufrimiento. Por ejemplo, supongan que tienen un lindo gatito o un perrito como mascota. Ustedes querrían que fueran así de lindos para siempre. Pero, no, no pueden. Ellos crecen. Y, ustedes querrían que vivieran para siempre. Pero, no, no pueden. Un perro grande vive alrededor de diez años y uno pequeño alrededor de quince. Si llegaran a vivir más de 20 años, probablemente lucirían miserables. Si ustedes se casan con una hermosa mujer o un apuesto hombre, querrían que ella fuera hermosa o él apuesto para siempre. Es imposible. Finalmente, ustedes quieren vivir para siempre. Es imposible.
Otro ejemplo. Antes de venir aquí, yo viajé por muchos países, como Laos, Nepal, China, etc. He visto muchos famosos lugares que fueron designados como Herencia Mundial por las Naciones Unidas. Yo realmente no estoy de acuerdo con la idea del programa Herencia Mundial. Una vez que cierto lugar es designado como Herencia Mundial, nadie puede arreglar o reparar nada sin permiso y obtener el permiso de las Naciones Unidas es realmente difícil y toma tiempo. Eso es así porque la ONU quiere que tales lugares queden como son para siempre. Sin embargo, de hecho, todo está cambiando. Sí, nada dura para siempre. Pero la gente está tan apegada a esos edificios o a esa naturaleza que han perdido la capacidad de ver la verdad.
Ustedes deben entender que todo está cambiando. Si entienden eso, no van a decepcionarse o a sufrir. Esa es la verdad de la impermanencia.
Lo siguiente es el no-uno-mismo. El no-uno-mismo no quiere decir que no hay uno-mismo. Hay un uno-mismo. Shakyamuni no negó que el uno-mismo exista. En la India, le llaman al uno-mismo “atman”. No-uno-mismo significa que nunca deben estar centrados en el uno-mismo.
El Buda Shakyamuni dijo que “Tal como ustedes se respetan a sí mismos, respeten a otros porque ellos también tienen sus sí-mismos”.
Permítanme contarles una historia de un antiguo sutra.
Una vez en India, un rey y su reina estaban en el balcón en una noche de luna llena. El rey dijo a la reina, “Tú eres lo más precioso para mí, reina”. Luego, él le preguntó a ella, “Quién es lo más precioso en el mundo para ti?” Por supuesto, el rey esperaba que la respuesta fuera “Tú eres lo más precioso para mí”. Sin embargo, su respuesta fue diferente de lo que él esperaba. Ella dijo, “Por supuesto, yo, yo-misma soy lo más precioso para mí. No eres tú lo más precioso para ti, mi rey?” El rey, que esperaba una respuesta romántica, se decepcionó y no dijo nada. La mañana siguiente, el rey fue donde el Buda y le dijo lo que había sucedido la noche anterior. El Buda le dijo al rey, “Sí, esa es la verdad para todos, que tú, tú-mismo eres lo más precioso para ti. Los demás piensan de la misma manera que tú. Así, nunca debes dañar a otros porque ellos, ellos-mismos, son lo más precioso para ellos tal como tú lo eres para ti.”
Finalmente: nirvana. Nirvana no se refiere al nombre de un grupo de rock. Nirvana es el estado espiritual de paz y emancipación de todos los agregados en sus mentes. Si ustedes entienden la impermanencia y el no-uno-mismo, su mente se vuelve muy pacífica y no sufrirá por nada, debido a que conocerán la verdad que nunca cambia. La verdad que nunca cambia es llamada el Dharma del Buda. Y, les digo que hay nirvana en la mente de todos. No hay nadie que no tenga la posibilidad de estar en el nirvana porque todos tenemos la naturaleza de Buda en nuestras mentes. Todos tienen la naturaleza de Buda por igual. Entonces, cómo pueden sentir eso en sus vidas diarias? Por qué no intentan primero simplemente estar en nirvana un minuto por día? Simplemente sientan que todo está cambiando alrededor de ustedes, y siéntanse ustedes mismos como un objeto de respeto. Luego, van a incrementar el tiempo de mantenerse en nirvana por 3 minutos al día, 15 minutos al día, una hora al día confirmando el Dharma del Buda que han aprendido. Crean en su naturaleza de Buda y sientan el nirvana dentro de ustedes. Pueden simplemente meditar en calma o pueden cantar Namu-myohorengekyo mientras están en nirvana. Esa es la práctica que pueden hacer desde hoy en día. Practiquemos para estar en el nirvana juntos.
Hoy hemos aprendido sobre los Tres Sellos del Dharma. La próxima vez, hablaremos sobre el cuarto elemento de las Cuatro Nobles Verdades, el camino que conduce al nirvana. Publicado en: http://www.nichiren-shu.org/hawaii/11-0807.htm
Traducción: Shami Yoryu de Alzáa http://www.nsparaguay.org
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