La Práctica del Budismo de Nichiren (Las Tres Grandes Leyes Secretas)
La práctica del Budismo de Nichiren está centrada en las Tres Grandes Leyes Secretas (dharmas) enseñadas por nuestro fundador, Nichiren Shonin.
El budismo de Nichiren reconoce el Sutra del Loto como la suprema enseñanza del buda Shakyamuni. Pero, ¿cómo están conectados Los Tres Refugios y el Entrenamiento o Práctica Triple (conducta virtuosa, meditación y sabiduría) del buda Shakyamuni y las Tres Grandes Leyes Secretas de Nichiren y cómo podemos introducirlos en nuestras vidas? Nichiren Shonin enseñó las Tres Grandes Leyes Secretas como una forma de redefinir los tres refugios y el entrenamiento del triple sendero, de manera que nosotros podamos directamente tener fe en ellas y poner en práctica la suprema verdad del Sutra del Loto.
Comencemos con el Gohonzon (supremo objeto de veneración), que se ilustra en la forma de un mandala caligráfico. Los budistas de Nichiren tienen uno de ellos entronizado en sus hogares y en él enfocan su práctica diaria. Entonces, ¿qué es el Gohonzon, y por qué usamos mandalas para representarlo? Esencialmente, el Gohonzon no es una cosa o un objeto sino un evento. Es la transmisión de la Ley (dharma) Maravillosa que nos hace a nosotros el Eterno Buda Shakyamuni durante la Ceremonia en el Aire.
La Ceremonia en el Aire es el evento central del Sutra del Loto. No vamos a describirla en detalle pero ustedes deben saber que en ella el Buda Shakyamuni revela que su vida iluminada trasciende las categorías de nacimiento y muerte, del yo y de los demás, y que esta enseñanza ha sido confiada a todos los seres en el universo y que ellos pueden lograr la iluminación confiándose a ella. En otras palabras, nuestra práctica espiritual depende de la manifestación en nuestras vidas de la vida iluminada del Buda que trasciende tiempo y espacio y las distinciones del yo y los demás y que está siempre disponible para nosotros en cada momento si simplemente nos abrimos a él.
Nichiren identificó la unidad de nuestras vidas y la vida iluminada del Buda con los cinco caracteres Myo Ho Ren Ge Kyo – que es el título del Sutra del Loto y que significa La Ley Maravillosa (Dharma) de la Enseñanza de la Flor del Loto. Estos cinco caracteres no son otros que la vida eterna del Buda como no-diferente de nuestra propia vida, y nuestra propia vida como no-diferente de la vida eterna del Buda. Sin embargo, hasta que nosotros nos damos cuenta de esto y tomamos fe en ello, esto no nos ayuda. Nuestros corazones y mentes deben despertar a esta profunda verdad que el Sutra del Loto intenta hacernos dar cuenta. Por eso es que cantamos Namu Myoho Renge Kyo (el Odaimoku o Nombre Sagrado), porque Namu significa “tengo fe en” o “me devociono a”. Así, cuando cantamos Namu Myoho Renge Kyo, estamos afirmando y expresando nuestra fe en “La Ley Maravillosa de la Enseñanza de la Flor del Loto”. Estamos abriéndonos a la verdadera naturaleza de la realidad en términos de la vida iluminada del Buda como no-diferente a nuestras propias vidas. A través de tal confianza podemos descubrir la perfecta sabiduría y la gran misericordia de la realidad no-egoísta, que es el verdadero-yo puro, dichoso y eterno.
Así, la caligrafía en este mandala es una representación de la transmisión de la Ley Maravillosa de Namu Myoho Renge Kyo (escrita en caracteres más grandes en el centro) por el Buda Eterno Shakyamuni a todos los seres del universo. El nombre del Buda Shakyamuni está arriba justo a la izquierda del Odaimoku, y a la derecha está el nombre del Buda Muchos Tesoros (Taho – un Buda primordial que aparece en el Sutra del Loto para testificar la verdad de la enseñanza del Buda Shakyamuni). El resto de la caligrafía en el mandala consiste en los nombres de aquellos que formaron parte de la congregación durante la Ceremonia en el Aire y aquellos que representan a todos los seres vivientes a lo largo del universo y fueron iluminados por la vida iluminada del Buda mediante la práctica del Odaimoku.
Siendo el Gohonzon el transcurrir de la transmisión de la Ley Maravillosa a todos nosotros por el Buda Shakyamuni, su realidad está a todo nuestro alrededor y puede ser representada de varias maneras. En algunos templos se representa en la forma de una torre de los tesoros con el Odaimoku flanqueada por estatuas del Buda Shakyamunbi y el Buda Muchos Tesoros, con una estatua de Nichiren sentada en frente a ellos, dado que es quien actualizó esta enseñanza en su propia vida y nos la pasó a todos nosotros.
La segunda de las Tres Grandes Leyes Secretas es el Odaimoku, que ya describimos. El Odaimoku es Namu Myoho Renge Kyo que significa “tomo refugio en la Ley Maravillosa de la Enseñanza de la Flor del Loto”. Es nuestra expresión de la profunda confianza en la enseñanza del Buda y de nuestra dichosa recepción de las cualidades iluminadas del Buda en nuestras propias vidas, que permite a nuestra naturaleza de Buda brillar claramente.
La tercera de las Tres Grandes Leyes Secretas es el Kaidan, que significa plataforma de preceptos. En los días de Nichiren, uno tenía que ir a una plataforma de preceptos autorizada oficialmente y allí tomar los tres refugios y aceptar los preceptos o forma de vida de un practicante de budismo. Esa era la única manera de convertirse oficialmente en discípulo del Buda como monje o monja. Nichiren, sin embargo, pensó que la plataforma de preceptos debía basarse en abrazar el Odaimoku en cualquier parte donde uno estuviera y que no debía importar si uno lo hiciera como discípulo laico o monástico.
Antes mencionamos los tres refugios y el entrenamiento del triple sendero. Expliquémoslos ahora en términos de las Tres Grandes Leyes Secretas.
Cuando nos ponemos frente al Gohonzon estamos tomando refugio en el Buda, no simplemente en la persona que alcanzó la iluminación en India hace 2.500 años, sino en el Buda cuya vida iluminada trasciende el tiempo y el espacio, y la dualidad del yo y el otro. El Gohonzon es también el foco de nuestra meditación. Es la verdad inherente que nosotros podemos discernir cuando reflexionamos profundamente sobre nuestras vidas.
Cuando cantamos el Odaimoku, estamos tomando refugio en la Ley (dharma), no en la Ley como un grupo de principios abstractos, sino en la Ley como la verdadera naturaleza de la realidad a la cual nos despertamos. El Odaimoku es también la práctica de cultivar sabiduría porque el Odaimoku es la expresión concisa de la suprema sabiduría del Buda Shakyamuni que va más allá de las enseñanzas discursivas del Buda.
Cuando manifestamos el Kaidan (el lugar donde tomar los preceptos) mediante el abrazar la Ley Maravillosa, en ese lugar estamos tomando refugio en la Sangha, no sólo en términos de la comunidad monástica, sino en la comunidad de todos los seres que son iluminados mediante Namu Myoho Renge Kyo. El Kaidan se manifiesta en cualquier lugar donde vivimos de acuerdo con el verdadero espíritu de la Ley Maravillosa, y por lo tanto, también es el cumplimiento de la disciplina ética del Budismo.
La práctica del Budismo de Nichiren realmente significa vivir nuestras vidas centrados en el Gohonzon, sosteniendo el Odaimoku en todos los momentos, y respetando cada lugar como el Kaidan.
En breve, la práctica del Budismo de Nichiren significa transformar completamente nuestras vidas a través de la fe en la Ley Maravillosa de la Enseñanza de la Flor del Loto. Es una transformación basada en el despertar del Buda como en nuestro propio despertar. Pero la práctica budista también significa dedicar ciertos momentos y lugares a tomar un respiro de las preocupaciones diarias de nuestras vidas para nutrirnos con la Ley Maravillosa. Por esa razón, los budistas de Nichiren entronizamos el Omandala-Gohonzon en nuestros hogares y en las mañanas y tardes recitamos el Odaimoku acompañado de pasajes claves del Sutra del Loto y varias oraciones y votos que ayudan a iluminar el propósito y el significado de nuestra práctica.
En nuestra liturgia notarán que las varias oraciones, invocaciones y votos expresan los temas que hemos estado discutiendo hoy y nos ayudan a recordarnos de qué se trata una vida basada en la Ley del Buda.
Las dos secciones del Sutra del Loto consisten en la primera sección en prosa del segundo capítulo, en el cual el Buda Shakyamuni revela por primera vez la unidad fundamental de toda la vida y el potencial de todos los seres de manifestar la Budeidad; y en el capítulo dieciséis, en el cual el buda Shakyamuni revela que su vida trasciende el nacimiento y la muerte. Estas dos secciones nos preparan para la esencial práctica de cantar Namu Myoho Renge Kyo. La recitación de NMRK es la gema que es nuestra práctica, y los pasajes del Sutra del Loto y las otras oraciones, votos e invocaciones, representan el engarce para esa gema.
La Ceremonia en el Aire
A fin de explicar completamente el Omandala-Gohonzon, debemos conocer el evento central descripto en el Sutra del Loto – la Ceremonia en el Aire.
Básicamente, la primera mitad del Sutra del Loto registra la enseñanza del Buda Shakyamuni de que toda la gente tiene el potencial de despertar a la verdadera naturaleza de la realidad tal como es, y que todas sus enseñanzas tienen este despertar como su objetivo último.
Mientras enseña esto, una gran torre de tesoros surge de la tierra y se eleva en el aire, y dentro de ella hay otro Buda del pasado primordial llamado Muchos Tesosoros (Taho), quien testifica que todo lo que el Buda Shakyamuni ha enseñado es verdad. En este punto, debo mencionar que el Sutra del Loto no está tratando de enseñarnos simplemente a través de planteos éticos o filosóficos sino mediante el simbolismo de un vasto drama cósmico, a fin de alcanzar no sólo nuestras mentes conscientes sino también nuestra imaginación y nuestros corazones. Así, en este momento del relato, todos los seres que están presentes (incluyendo no sólo a los humanos sino a todos los seres que podrían existir en el universo) piden ver a este Budha primordial, pero para abrir la torre de los tesoros el Buda Shakyamuni debe llamar a todos los muchos Budas que están enseñando en todo el universo porque ellos son realmente manifiestaciones de él mismo. A fin de hacer esto, primero debe purificar el mundo y convertirlo en una Tierra Pura preparada para recibirlos.
Una vez que están todos juntos, el Budha Shakyamuni abre la torre de los tesoros y revela el Buda Muchos Tesoros (Taho). Este Buda entonces invita al Buda Shakyamuni a unírsele en la torre de los tesoros, y los dos Budas se sientan juntos.
Luego, la congregación completa es elevada en el aire alrededor de la torre de los tesoros y así comienza la Ceremonia en el Aire, el evento central del gran drama cósmico relatado en el Sutra del Loto. Los muchos bodhisattvas (aquellos seres que aspiran convertirse en Budas para salvar a todos los seres) de las Tierras Puras de todo el universo entonces prometen propagar el Dharma Maravilloso (La Ley Mística) del Sutra del Loto para que todos los seres puedan alcanzar la Budeidad, pero el Buda Shakyamuni les dice que hay otro grupo de bodhisattvas que van a propagar las enseñanzas en el mundo después de su muerte durante la era en que el verdadero espíritu de las enseñanzas del Buda haya sido olvidado.
Esos otros discípulos entonces emergen de la tierra y cada uno es igual a un Buda en su dignidad y magnificencia. Ellos revelan que en realidad son los discípulos originales del Buda desde el infinito pasado.
Los muchos seres de la congregación se sienten extremadamente confundidos por esto, debido a que el Buda Shakyamuni se ha iluminado bajo el Arbol Bodhi 40 años antes de los eventos del Sutra del Loto. El Buda Shakyamuni entonces revela que en realidad alcanzó la iluminación en el inconcebible remoto pasado y que su vida iluminada trasciende los conceptos de nacimiento y muerte. El Buda entonces les dice que si uno puede tener fe en esta enseñanza y regocijarse en ella aunque sea en un momento, entonces todos los méritos y virtudes del Buda se convertirán en parte de sus propias vidas. Él entonces confía su enseñanza a los bodhisattvas que emergieron de la tierra tanto como a todos los otros seres presentes en la Ceremonia en el Aire.
De un artículo del Rev. Ryuei McCormick.
Traducción: Shami Yoryu de Alzáa http://www.nsparaguay.org
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